La magia de la Abdominoplastia

Todos queremos conseguir el tan anhelado ‘vientre plano‘, pero sabemos que para llegar a él, es necesaria la combinación de dieta, deportes, medicina estética y si queremos mejores resultados, una definición con cirugía.

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Para entender la complejidad de este procedimiento, es necesario conocer sobre el procedimiento de Liposucción y Abdominoplastia.

Es la extracción del exceso de grasa corporal por medio de succión con el empleo de un equipo quirúrgico especial. Normalmente, la cirugía la realiza un cirujano plástico.
La liposucción es un tipo popular de cirugía estética, con la cual se eliminan los depósitos indeseables de grasa en exceso para mejorar la apariencia corporal y pulir los contornos corporales irregulares. Algunas veces, este procedimiento se denomina contorneado corporal.
La liposucción puede servir para moldear las áreas por debajo del mentón, el cuello, los pómulos, la parte superior de los brazos, los senos, el abdomen, los glúteos, las caderas, los muslos, las rodillas, las pantorrillas y los tobillos.

Si te fijas en alguien que de repente pierda mucho peso, debido a un régimen alimenticio muy estricto o a una enfermedad, nota que -si la pérdida ha sido significativa- en determinadas zonas ahora hay un excedente de tejido. Es lógico, ha perdido la masa que lo cubría. Lo que la abdominoplastia hace es tratar esa piel, que carece de capacidad de retracción.

Se trata de un procedimiento complejo si tenemos en cuenta que se aborda  la dermis, sino una zona más profunda: se debe cortar el músculo y quitar la grasa – no se aspira- y se reconstruye posteriormente.

La incisión, que se esconde a nivel del pubis, es mayor que en la liposucción. A partir de ahí lo que se hace es extirpar todo un huso de piel, desde el propio pubis hasta el ombligo y posteriormente se tira de la piel que está por encima del abdomen superior y se vuelve a suturar en la parte inferior.

Esta cirugía viene a durar unos noventa minutos y requiere una hospitalización de 2 días. Al recibir el alta, por lo regular no se siente dolor, pero sí incomodidad posterior.

Antes de realizarte esta intervención, debes tener en cuenta que durante la intervención se trabaja a  nivel profundo y se “toca” el músculo internamente. La recuperación es de máximo una semana.

 

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