Microcirugía de oído y laringe

El término “microcirugía” alude al hecho que la visualización de las áreas afectadas se realiza con microscopio quirúrgico. También se utiliza tecnología de fibra óptica (endoscópica).

Se realiza en aquellas afecciones de la nariz, oídos o garganta que sean microscópicas (muy pequeñas a simple vista).

Esta microcirugía se requiere en los siguientes casos:

Laringe:

nódulos laríngeos en pacientes con ronquera crónica (afectación en cuerdas vocales), pacientes con tos crónica asociada a tabaquismo que presentan lesiones precancerosas o cancerosas, con diagnóstico previo por endoscopía flexible o rígida, tomas de biopsia, papilomatosis laríngea, etc.

Oídos:

extracción de cuerpos extraños en niños, tomas de biopsia, cierre de perforación timpánica (timpanoplastia), oído crónicamente infectado (otomastoiditis crónica) en los cuales se realiza mastoidectomía, pacientes con sordera hereditaria (otoesclerosis) que consiste en retirar el estribo (huesecillo del oído medio) para aplicar una prótesis de alambre y teflón que permite recuperar la audición, cirugía de vértigo entre las principales.